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VALORACIÓN DEL DAÑO CORPORAL

 ASPECTOS JURÍDICOS DE LA LEY 30/1.995.

  

1. - EVOLUCIÓN HISTÓRICA

 Dado que el presente curso se va a centrar, sobre todo, en la nueva regulación legal de la valoración del daño corporal mediante baremos, basada en la Ley 30/95 de 8 de Noviembre, nos remontaremos al periodo inmediatamente anterior a la promulgación de dicha ley.

 

 

-         ORDEN DE 16 DE MARZO DE 1.987 por la que se aprueba el BAREMO de indemnización de los daños corporales a cargo del Seguro de Responsabilidad Civil derivada del Uso y Circulación de Vehículos de Motor de suscripción obligatoria.

 

Se trataba de un baremo meramente orientativo, a diferencia del actual que es vinculante, y además referido tan solo al seguro obligatorio de automóviles.

 

Establecía una indemnización con el límite máximo de 2.000.000. -Ptas. Por víctima que incluía

 

-         Una indemnización por incapacidad temporal de la víctima para su trabajo habitual hasta un máximo de 1.600. -Ptas. Por día de baja durante el plazo de dos años.

 

-         Una indemnización por gran invalidez o incapacidad permanente de la víctima, que se graduará según su naturaleza y con arreglo al baremo que como anexo, se une a la Orden.

 

-         Una indemnización por víctima cuando se produzca su muerte.

 

 

-         Se establecía también la cobertura por la Entidades aseguradoras de los gastos de asistencia médica y hospitalaria si se presta en Centros Sanitarios reconocidos y si no con un limite de 100.000. -Pesetas.

 

Dicha orden incluía un anexo con un baremo bastante escueto de lesiones y secuelas.

 

1)       Posteriormente se elevó (siempre dentro de la órbita del seguro obligatorio) a 8.000.000. -Ptas. por víctima el límite cuantitativo de cobertura de los daños corporales, y 2.200.000. -Ptas. por daños materiales. A partir del 31 de  Diciembre de 1.988.

 

 

            -RESOLUCION DE 1 DE JUNIO DE 1.989 DE LA DIRECCION GENERAL DE SEGUROS, por la que se aprueba el baremo de indemnización de los daños corporales a cargo del Seguro de Responsabilidad Civil derivada del uso y circulación de vehículos de motor, de suscripción obligatoria.

 

Al igual que el anterior baremo éste también era meramente orientativo y con la misma estructura que el anterior, distinguiendo  entre

 

a) Gran Invalidez                                                                         5.600.000. -Ptas.

b) Incapacidad permanente absoluta para todo trabajo               4.600.000. -Ptas.

c) Incapacidad Permanente total para la profesión o

     actividad habitual                                                                      4.200.000. -Ptas.

d) incapacidad permanente parcial donde distinguía siete categorías con una valoración en horquilla de cada una de ellas.

e) Incapacidad Temporal de la víctima para su trabajo habitual de 4.000. -Ptas. por cada día de baja, durante un plazo máximo de dos años.

 

El citado baremo se aplicaba a los siniestros ocurridos con posterioridad al 31 de Diciembre de 1.988.

 

 

-         OEDEN DE 5 DE MARZO DE 1.991 DEL MINISTERIO DE ECONOMIA Y HACIENDA.

 

En la propia introducción de dicha Orden se establece que es un documento orientador sobre indemnizaciones al que se ha denominado Sistema para la valoración de daños personales derivados de accidentes de circulación.

 

Es decir que dicho sistema también era orientativo, pero sin embargo no iba dirigido exclusivamente a la órbita del Seguro Obligatorio de Automóviles, convirtiéndose en un sistema de valoración de los daños personales derivados de los accidentes de circulación.

 

En dicho baremo se distinguen 6 tablas:

 

-         Tabla I Indemnizaciones básicas por muerte. Comprende el detalle de las indemnizaciones por muerte en función al número y características de los beneficiarios y a la edad de la víctima. Dichas indemnizaciones se asaban en el S.M.I. y la actualización de las indemnizaciones dependía del mismo.

 

-         Tabla II Factores de corrección para la valoración de las indemnizaciones por muerte.

 

En dicha tabla se toman en consideración los perjuicios económicos, las circunstancias familiares especiales (minusvalía del perjudicado o heredero, que la víctima fuese hijo único, fallecimientos de ambos padres, fallecimiento de embarazada con pérdida del feto) Circunstancias sociales u ocupacionales relevantes de la víctima y Criterios jurídicos  sobre la concurrencia de la propia víctima en la producción del accidente.

 

-         Tabla III. Valores del punto para determinar las indemnizaciones básicas por incapacidades permanentes. Dicha tabla contiene los valores del punto en pesetas por puntos para determinar las indemnizaciones básicas por incapacidades permanentes cuya puntuación se establece en la tabla VI. Distinguiéndose por tramos de edades, la cuantificación de los mismos.

 

-         Tabla IV. Factores de corrección para la valoración de las indemnizaciones por incapacidades permanentes. Incluye los perjuicios económicos, los perjuicios morales y de disfrute o placer, necesidad de ayuda de otra persona, Criterios jurídicos  e incapacidades anteriores o ajenas al accidente, todo ello con aplicación de una serie de porcentajes.

 

-         Tabla V. Valoración económica de la incapacidad temporal compatible con la indemnización por incapacidad permanente.

 

En el año 1.991 se establecieron las siguientes:

 

Hasta 18 años 3.500. -Pesetas diarias

De 19 a 65 años 5.000. -Ptas.

Más de 65 años 3.000. -Pesetas

 

Recordemos que dichas cantidades se fueron actualización con el S.M.I. de cada año por lo que en el año 1.995 la cuantía era cercana a las 6.000. -Pesetas.

 

En dicha tabla se incluye una serie de factores de corrección atendiéndose a la perdida neta de ingresos económicos por la incapacidad temporal.

 

-         Tabla VI. Recoge cada una de las secuelas, clasificadas en diferentes grupos que atienden a la distribución anatómica, y los puntos que se asignan a cada una de ellas.

 

Hay que destacar que el sistema de puntuación es de 0 a 100 donde 100 es el valor máximo asignable a la mayor secuela resultante, y que cada secuela contiene una puntuación mínima y otra máxima.

 

El propio sistema nos indicaba que la puntuación adecuada al caso concreto se establecerá teniendo en cuenta las características específicas de la secuela en relación con el grado de limitación o pérdida de la función que haya sufrido el miembro u órgano afectado.

 

Por otro lado introduce una fórmula de puntuación conjunta cuando el lesionado resulte con diferentes secuelas derivadas del mismo accidente:

 

(100 –M) x m  + M

            100

 

M = Puntuación de mayor valor

m = Puntuación de menor valor

 

Si en las operaciones aritméticas se obtuvieran fracciones decimales se redondeará a la  unidad más alta.

 

Si son dos o más secuelas concurrentes se continuará aplicando esta fórmula y el término M se corresponderá con el valor del resultado de la primera operación realizada.

 

En cualquier caso la puntuación resultante no podrá ser superior a 100 puntos.

 

Si además de las secuelas permanentes se valora el perjuicio estético, los puntos por este concepto se sumarán aritméticamente a los resultantes de las incapacidades permanentes, sin aplicar respecto a aquellos la indicada fórmula.

  

A Partir del 31 de Diciembre de 1.992 se elevaron de nuevo los límites del Seguro Obligatorio a 16.000.000. -de pesetas por los daños corporales y a 4.500.000. -Pesetas los daños materiales ( R.D. 1559/92 de 18 de Diciembre).

 

Estos eran los baremos existentes en España hasta la entrada en vigor de la Ley 30/95.

  

2. - SITUACION ACTUAL.

 

-         LEY 30 /95 DE 8 DE NOVIEMBRE DE 1.995.

 

 

- PRINCIPALES NOVEDADES RESPECTO DEL BAREMO DEL AÑO 1.991.

 

En primer lugar y a efectos prácticos hay que tener en cuenta el ámbito temporal de su aplicación.

 

La ley 30/95 de Ocho de Noviembre se publicó en el B.O.E. el día 9 de Noviembre de 1995 y según la misma su entrada en vigor sería al día siguiente por lo que dicha ley se encuentra en vigor desde el día 10 de Noviembre de 1.995.

 

Dado que la citada Ley no contiene disposiciones transitorias sobre la aplicación de la misma, se planteó en un inicio si dicha ley sería retroactiva o no. Es decir si se aplicaría solo a los accidentes de circulación acaecidos a partir del día 10 de Noviembre de 1,995 o si podría aplicarse también a los acaecidos con anterioridad a dicha fecha.

 

Como en todos los temas jurídicos hubo posiciones doctrinales de todo tipo, pero al menos en la Audiencia Provincial de Málaga, el criterio seguido por la misma ha sido el de no retroactividad de la ley. Es decir que solo se aplicará a los accidentes acaecidos a partir del día 10 de Noviembre de 1.995.

Todo ello tiene gran importancia práctica, ya que cuando se solicita a un médico que realice una peritación  e informe de valoración de lesiones y secuelas hay que tener en cuenta la fecha del accidente, ya que si la misma fuese anterior al 10 de Noviembre de 1.995 no es de aplicación obligatoria la Ley 30/95, por lo que entiendo que a efectos prácticos habría que hacer una valoración con la Orden Ministerial de 5 de Marzo de 1.991 y otra con la Ley 30/95 a fin de averiguar cual es la más beneficiosa.

 

Algunos jueces sin embargo están aplicando la ley 30/95 a accidentes de circulación acaecidos con anterioridad a su entra en vigor, haciéndolo por analogía, ya que si antes de esta legislación ningún baremo les vinculaba, pueden aplicar por tanto el nuevo baremo.

 

Obligatoriedad de la misma.

 

En la Exposición de motivos de la Ley 30/95 se nos dice que:

 

“ Este sistema indemnizatorio se impone en todo caso, con independencia de la existencia o inexistencia de seguro y de los límites cuantitativos del aseguramiento obligatorio.”

 

En el artículo Primero 1 del Anexo donde se contiene el Sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación  se dice:

 

“ El presente sistema se aplicará a la valoración de todos los daños a las personas ocasionados en accidente de circulación, salvo que sean consecuencia de delito doloso”.

 

En definitiva la nueva ley es de aplicación forzosa para todos incluidos jueces y tribunales.

 

Aunque recientemente con la Sentencia de 26 de Marzo de 1.997 del T.S. Sala 1ª se ha puesto en duda dicha obligatoriedad, e incluso se señala en la misma que podría ser inconstitucional.

 

Destacando del contenido de la misma lo siguiente:

 

Respecto de la igualdad ante la ley dice la Sentencia que  “La imposición forzosa  y exclusiva de un baremo para cuantos asuntos versen sobre los daños ocasionados por la circulación de vehículos a motor supone una flagrante discriminación con relación a los producidos por otras causas, por lo que la arbitraria desigualdad de trato jurídico vulnera claramente el principio de igualdad ante la ley que proclama el art. 14 de la CE.”

 

            En la propia Sentencia se pone el ejemplo de que una caída en la vía pública, debida a la negligente construcción o mantenimiento de zanjas y obras urbanas, puede comportar para la víctima una compensación económica, por cada día de incapacidad, de 1.000. -Pesetas. Y de hecho, éstas son las cantidades usuales en la práctica forense de nuestros tribunales. Mientras que si las lesiones son producidas por el golpe de un vehículo, por ligero que sea, que precipita a la víctima a la misma zanja, como consecuencia de tratarse de un accidente de circulación, la cantidad señalada por día no puede superar las 3.000. -Pesetas diarias.

 

            Añade además la Sentencia respecto del derecho a la vida y a la integridad física, que recoge el art. 15 de la CE que el mismo aparece infringido por la aplicación obligatoria de los baremos, pues en aquellos casos en se ha producido un atentado contra tal derecho compete a los órganos judiciales reparar el daño causado. Y esto no tiene lugar cuando la reparación del daño no alcanza a la totalidad de su contenido, sino a la suma que el baremo fija, con independencia de su cuantía real, atendiendo a la indemnización que se estima justa en relación al importe de las primas del seguro obligatorio.

 

 

Dicha Sentencia además de haber sido duramente criticada por muchos sectores doctrinales, es una sola sentencia por lo que no crea jurisprudencia y entendemos no ha de ser tenida en cuenta por ahora.

 

 

Si bien la nueva ley  se estructura de forma muy similar a la Orden de 5 de Marzo de 1.991, es de destacar que la actualización del nuevo sistema ya no depende del S.M.I. como ocurría anteriormente sino a tenor del I.P.C.

 

Este hecho  que en un principio no plantea problemas ha creado algunas dudas hoy días resueltas, ya que algunos autores incluso algunos programas de ordenador  relativos al sistema de valoración del daño corporal dieron por entendido que a partir del 1 de Enero de 1.996 el baremo debía actualizarse en el 4.3 % del I.P.C. del año 1.995, sin embargo la confusa redacción del precepto de actualización  ha venido a ser corregida por la Resolución de 13 de Marzo de 1.997 de la Dirección General de Seguros donde se publica la actualización del sistema para 1.997 y aplica exclusivamente el aumento de I.P.C. relativo al año 1.996 del 3.2 %, por lo que las personas que manejen alguno de los programas informáticos existentes deberán comprobar que las cantidades para el año 1.997 se corresponden con la de la orden citada, y en otro caso adecuar el programa al I.P.C. del año 1.996, si el programa se lo permite.

 

La nueva Ley establece un sistema de indemnización global, ya que según se desprende de su Art. 1.2  “Los daños y perjuicios causados a las personas, comprensivos del valor de la pérdida sufrida y de la ganancia que hayan dejado de obtener, previstos, previsibles o que conocidamente se deriven del hecho generador, incluyendo los daños morales, se cuantificaran en todo caso con arreglo a los criterios y dentro de los límites indemnizatorios fijados en el anexo de la presente ley ( Baremo).

 

La actividad del médico ante el sistema de valoración  se hace patente en la presente Ley, así en la regla 11 del apartado primero del Baremo se nos dice que:

 

“ En la determinación y concreción de las lesiones permanentes y las incapacidades temporales, así como en la sanidad del perjudicado, será preciso informe médico”.

 

Sin embargo la ley no explica la función exacta del médico o el contenido de dicho informe médico, lo cual ha dado lugar a diversas interpretaciones según el juzgado que entienda del asunto.

 

Si bien el contenido del informe medico lo estudiaremos con más detenimiento,  la primera duda que se plantea al respecto es si el informe médico debe contener no solo las lesiones y secuelas del perjudicado, sino también la puntuación de las mismas. Dicha duda alcanza también a la figura del médico forense.

 

Hay  autores y Juzgados que entienden que el médico se ha de limitar a exponer en su informe la descripción de las secuelas con la máxima exactitud y determinar su repercusión funcional y su repercusión en la actividad del lesionado, sin que les corresponda a los mismos establecer la puntuación de las mismas, ya que tal actividad es jurídica y no propia del perito médico.

 

Sin embargo entiendo que el médico debe incluir en su informe la puntuación que estime oportuna dentro de la horquilla que manda la ley, ya que al igual que en el baremo anterior la nueva ley indica que “la puntuación adecuada al caso concreto se establecerá teniendo en cuenta  las características específicas de la lesión en relación con el grado de limitación o pérdida de la función que haya sufrido el miembro u órgano afectado.”  Por lo que tratándose en definitiva de conceptos médicos han de ser Uds. Quienes valoren la puntuación. Ya que en definitiva al actuar como peritos quien decide en última instancia será el Juez, cambiando o no dicha puntuación, pero si el perito médico argumenta sus razones para una determinada puntuación dentro de la horquilla, basada en criterios médicos, el juez para rebatirla tendrá que exponer también sus argumentos.

 

 

Por otro lado entiendo que la labor del perito médico en este sistema vinculante de valoración del daño no se limita solo a dar la puntuación de cada secuela conforme a la horquilla oportuna, sino que en el propio sistema existen otras cuestiones de indudable interés que sin la ayuda de un informe médico resultarían difícil de defender ante un tribunal.

 

Así por ejemplo en la tabla IV de Factores de corrección para las indemnizaciones básicas por lesiones permanentes nos encontramos con una serie de factores de corrección que habrán de ser valorados por el perito médico como son las lesiones permanentes que constituyan una incapacidad para la ocupación  o actividad habitual de la víctima. Distinguiendo entre

           

-         Permanente Parcial. Secuelas permanentes que limiten parcialmente la ocupación o actividad habitual, sin impedir la realización de las tareas fundamentales de la misma.

 

-         Permanente Total. Con secuelas permanentes que impidan totalmente la realización de las tareas de la ocupación o actividad habitual del perjudicado.

 

-         Permanente absoluta. Con secuelas que inhabiliten al incapacitado para la realización de cualquier ocupación o actividad.

 

-         Grandes Inválidos. Personas afectadas con secuelas permanentes que requieren la ayuda de otra persona para realizar las actividades más esenciales de la vida diaria como vestirse, desplazarse, comer o análogas (Tetraplejias, paraplejias, estados de coma vigil o vegetativos crónicos, importantes secuelas neurológicas o neuropsiquiátricas con graves alteraciones mentales o psíquicas, ceguera completa etc.

 

 

 

Por ultimo el informe médico ha de contener también los días por incapacidad temporal según la tabla V donde hay que distinguir entre días de estancia hospitalaria y sin estancia hospitalaria.

 

 

En este asunto también existen dudas, de qué considerar días de incapacidad temporal, ya que existen diferentes opiniones al respecto.

 

Existen claramente los días con estancia hospitalaria y los días sin tal estancia, hasta ahí es relativamente claro el concepto, pero pensemos en los días de rehabilitación,  y si hay que incluirlos o no en dicho cómputo.

 

Con el sistema anterior la mayoría de los juzgados interpretaban que dichos días de rehabilitación se abonaran por la mitad del valor de los días realmente impedidos. Pero el actual sistema nada dice al respecto.

 

Sin embargo atendiendo a la definición de la Ley en su apartado segundo in fine cuando describe la tabla V (Indemnizaciones por incapacidades temporales) nos dice que:

 

“ Estas indemnizaciones serán compatibles con cualesquiera otras y se determinan por un importe diario (variable según se precise, o no, estancia hospitalaria) multiplicado por los días que tarda en sanar la lesión y corregido conforme a los factores que expresa la propia tabla.”

 

Y dado que el sistema pretende la total indemnidad de los daños y perjuicios sufridos por el perjudicado y que la cuantía de la indemnización por daños morales es igual para todas las víctimas y la indemnización por los daños psicofísicos se entiende en su acepción integral de respeto o restauración del derecho a la salud. Tal y como proclama el nº 7 del apartado primero del Sistema, es por lo que entiendo que deben ser computados los días necesitados o invertidos en la rehabilitación, ya que lo contrario, es decir dejarlos fuera del cómputo significaría que el sistema de valoración dejaría fuera del mismo conceptos que jurisprudencialmente han sido indemnizables, y no sería un sistema globalizador de las indemnizaciones por accidentes derivados de la circulación.

 

 

Otra cuestión que también plantea ciertas dudas es el concepto de día con estancia hospitalaria.

 

 

Hay autores que asimilan dichos días de estancia hospitalaria a aquellos que por prescripción médica o por razones del servicio de salud, se convierten en estancia en domicilio.

 

Otro problema que se plantea al respecto es la estancia hospitalaria en clínicas privadas, donde las mismas pueden facturar a la Compañía aseguradora dicha estancia y el perjudicado además de estar perfectamente atendido en dicha clínica posteriormente podrá cobrar por cada día 7.224. -Pesetas  en lugar de las 3.096 pesetas de los días sin estancia hospitalaria.

  

Tiempo máximo de los días de baja.

 

Se trata de una novedad poco entendida por los profesionales del derecho, ya que la nueva regulación pone un limite máximo de 18 meses.

 

Decimos que no se entiende, ya que en los baremos anteriores como ya hemos visto,  el plazo máximo era de dos años, por lo que el legislador ha escamoteado 6 meses a los perjudicados sin razonamiento alguno.

 

En cuanto a los informes a emitir por los peritos médicos entiendo que deben reflejar la totalidad de los días que ha invertido el perjudicado en sanar de sus lesiones, ya que lo contrario sería faltar a la verdad, sin perjuicio de que los letrados que intervengan y el Juez en última instancia fijen el límite legal de los 18 meses, lo que sin duda dará lugar a múltiples interpretaciones al respecto sin descartar la inconstitucionalidad de tal medida.

 

Añadir que al ser fijado el plazo por meses su computo habrá que realizarse conforme al código civil y por lo tanto será de fecha a fecha, y cuando en el mes del vencimiento no hubiera día equivalente al inicial del cómputo, se entenderá que el plazo expira el último del mes.  Por lo que el máximo de días a computar serán 547 días.( Según el Programa de Ordenar de Unespa 549)

 

Perjuicio Estético y su valoración cuando concurre con otras secuelas.

 

            Como ya hemos visto cuando concurren varias secuelas  se aplica la fórmula de la media ponderada que es la misma del sistema anterior de la Orden de 5 de Marzo de 1.991, y si además existe perjuicio estético este debe sumarse a los puntos de forma aritmética.

 

            La redacción de la Ley provoca la duda de si en estos casos la puntuación puede ser superior a 100 o si la puntuación máxima en todo tipo de situaciones tiene que ser como máximo 100.

 

            Cuando la Ley explica el sistema de puntuación, que es el mismo que el anterior sistema, con la formula ponderada, señala que en cualquier caso, la última puntuación no podrá ser superior a 100 puntos.

 

            Sin embargo después añade un último párrafo donde se indica que si además de las secuelas permanentes se valora el perjuicio estético, los puntos por este concepto se sumarán aritméticamente a los resultantes de las incapacidades permanentes, sin aplicar respecto a aquellos a indicada fórmula.

 

            Por lo que algunos autores entienden que si se puede sobrepasar el límite de 100 puntos cuando concurre el perjuicio estético. Y otros sin embargo que no se puede rebasar los 100 puntos.

            Sin embargo entiendo que la puntuación máxima debe ser 100 puntos, y una de las razones fundamentales es que las tablas no tienen más que 100 puntos, si bien a pesar de ello algunos autores piensan que en ese caso se atribuiría al punto el mismo valor que en el caso de que la puntuación final fuese 100.

 

            De todas formas el problema planteado no sería del perito médico, quien si bien dará la puntuación de cada secuela incluido el perjuicio estético no tiene porqué aplicar las fórmulas legales existentes y menos en estos casos donde la duda es más que razonable sobre su aplicación.

 

Otro factor a tener en cuenta en el perjuicio estético es que la propia ley señala en el capitulo especial dedicado al mismo que:

 

            “ Para las situaciones  especiales con deformidad o cicatrices visibles importantes, la puntuación se determinará teniendo en cuenta  la edad y sexo de la persona, así como la incidencia en su imagen para la profesión habitual”.

 

            Añade además que:

 

“ Se valorará  también el coste de las necesarias intervenciones de cirugía plástica reparadora.”

 

 

            Ante ello hemos de señalar que dicha regla en cuanto discrimina por razón de sexo podría ser inconstitucional, ya que si bien es cierto que socialmente una mujer le puede dar más importancia que un hombre a una cicatriz, no lo es menos que cualquier discriminación por razón de sexo está prohibida por nuestra constitución.

 

            Por ultimo recordar que cuando se valore perjuicio estético hay que añadir la valoración de la cirugía plástica reparadora, lo cual normalmente se acreditará con otro informe de médico especialista o simple presupuesto que el médico que ha la valoración añadirá a la misma.          

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